Sin venir a cuento he añorado esos primeros años setenta que nunca viví.
Una habitación de paredes enyesadas cubiertas por una delgada capa de pintura azul; una colcha marrón de textura imposible, con gigantescas flores de colores; una de esas magníficas lámparas esféricas de color dorado circundadas
por una banda de plástico negro, que como todas las lámparas de ese estilo parece sacada de un episodio de Star Trek.
Joven maoísta en las huelgas del metal de Vigo.
Apoyándose en la pared, con sus patas casi vencidas, un mueble bajo de contrachapado rojizo, con paneles
corredizos y cuatro cajones en el extremo derecho. En uno de ellos un pequeña libreta con puntos Spar para conseguir regalos. Más cosas, viejas postales de capitales de provincia, incluyendo las provincias africanas; una botella de vino dulce Sansón, y otra plateada de Ponche Cuesta, una moneda de dos pesetas y media, un cenicero virgen con el escudo de Bayona La Real, un disco sencillo
rayado, de Nicola di Bari, inservible pero indultado. Sobre el mueble, junto al pisapapeles de mármol con forma de lechuza, con ojos amarillos de cristal, el
tocadiscos Bettor. La televisión en blanco y negro, gigantesca, casi
monstruosa, que tarda diecisiete segundos exactamente en dar imágenes y al apagarse se despide concentrando toda la luminosidad en un solo punto, una especie de Big Bang invertido.
En uno tan verde como este aprendí a conducir. "Dyane 6, para gente encantadora".
Y plástico, mucho plástico por todas partes, como en el recipiente de plástico azul destinado a mantener en pie la bolsa de plástico que contiene un litro de leche entera. Plástico que simula (o mejor dicho evoca) piel en los lomos de una enciclopedia Salvat de doce volúmenes y tomo extra de contenidos.
Cada uno en su estilo, fueron sin duda los grupos más populares de la época.
Flagolosina, Flax, Tropiflax... ilusión a duro la unidad y pesadilla de padres concienciados.
Antes de flipar con la furgo del Equipo A, aquí nos apañábamos con cualquier cosita...

Muy bueno, sobre todo lo del televisor ese que tardaba 17 segundos en dar imagen. Mi primo tenía uno que directamente no daba imagen, pero sólo lo poníamos por el big bang cuando se apagaba. Saludos.
Y se me olvidan los termómetros de mercurio, que se cascaban y nos dedicábamos a jugar con el metal tan contentos, el delicioso calcio embotellado y las bolas de chicle de 25 pts. que desteñían a lo bestia...
Flaggolosina de MEEEEEEENTAAAA! ¿qué coño he hecho en mi vida? No la he probado nunca,maldición!
Vaya videos más cojonudos. Eso sí es seguridad vial. La furgoneta de Onofre nada menos
Esto si es un comentario nostálgico y no esa BASURA de "Cuéntame". Dales más brasa por favor
Ojo: magnífico Blog sólo de Futurama aquí en la Coctelera. Se llama así, Futurama
Enhorabuena
No me hables de Cuéntame...que con el especial "Muerte de Franco" se cubrieron de gloria...que desastre! Obviedades mil veces comentadas, comesantismo con la Iglesia, lameculismo con el Rey... Si haces ficción haces ficción, pero ese semi-documental insulso no vale ni el soporte en que se graba.
Tendré que proponerles otras diez líneas argumentales más, a ver si toman nota...
la de cosas que me has hecho recordar, venta.
no me acordaba yo del plástico azul para aguantar la leche!!!!! dios!, qué memoria. y las flagolosinas: anda que no me ponía yo morada con ellas, eso sí: yo siempre de naranja. todas las tardes antes de coger el bus del colegio había que pasar por el kiosco y comprar chuches!! y las bolas de chicle... todavía las hay, las he visto el otro día, pero ahora que lo pienso, no me fije en el precio.
y el tocadiscos, buff!, creo que todavía debe haber alguno por alguna parte junto con los discos de vinilo de parchis, los payasos.... qué tiempos.
la botella de sansón, en mi casa la recuerdo de toda la vida quiero decir que si voy ahora mismo a mirar seguro que encuentro una. lo del sansón tiene guasa en mi casa, todos los años en navidad cae el típico comentario de que " mi madre cuando estaba embarazada de mí tomaba ponches de sansón", seeeeñor, que cruz, y claro los consiguientes comentarios de "así salio la niña" o "claro, así está de la cabeza"...
bueno, abba merece un capítulo aparte. anda que no me gustan ni nada. tengo algunos recuerdos de verlos en la tele de pequeña. de mayor quería ser como la chica rubia!!!!.
sigo flipando con lo del plástico azul para aguantar la leche!!! (me has dejado KO)
qué nostalgia de tiempos.
y para cuándo un especial de los 80???: el coche fantástico, V, el gran héroe americano, los problemas crecen... o de los 90?? jejeje
... y no te olvides de ET, el "un, dos,tres"... jajaja
y el trueno azul, el halcón callejero, los anuncios de Colón, la bola de cristal, el precio justo, dinamita pa' los pollos... como no haga como Ana Rosa y contrate a unos negros para escribirlo...
anda, anda, que lo que te va a faltar a ti va a ser tiempo....
y nos hemos olvidado de los goonies !!! (y eso sí que es imperdonable)
y volviendo a los 70: y que pasa con los dibujos animados de la época?? que no los has mencionado!. la familia barbapapa (o algo así), comando g(mis favoritos), el bosque de tallac, el osito misha, jackie y nuca, vicky el vikingo, mazinger z,... y alguno que se me ocurrirá cuando ya no esté escribiendo, seguro.
y los anuncios para irse a dormir: nada de lunnies y chorraditas de esas, no señor, unos dibujos de niños en pijama, con globos, y cantando: un globo, dos globos, tres globos. la luna es un globo que se me escapó....(si, la letra es un poco repipi, pero yo no me iba a dormir sin ella!!).
y el gran Casimiro, que aún siendo ya algo mayores era para no perderselo...
Si, los Barbapapá (no sé que sería de mis cuentos), Bombilla, Babar, Os Picariños, Os Doscontiños, Capitán Pelouro, Carteiro Pat, Dentro del Laberinto, La Princesa Prometida...
ya ves que sólo de programación infantil hay un mundo...
casimiro..., sí, ese monstruíto peludo era simpático. me gustaba la canción, era pegadiza. pero ya era en los 80, no??
bombilla???, ese no me suena naaada. y babar (el elefante ??), ufff, con ese si que no puedo. ahora lo ponen en playhouse disney y mi sobri no se lo pierde. pero a mí me supera el elefantito, me parece tan, cual es la palabra??, ñoño.
y la princesa prometida...jaja (espero no crear un conflicto pero tengo que decirlo): qué boniiito!!!!!. ese era de cuando todavía creía en los príncipes azules: hace millones de años. menuda manera de engañar a los niños...
pues sí, todo un mundo de programación infantil, que por lo visto no nos hemos perdido...